Aprendiendo a vendernos: e-portfolios

Hace tiempo hablamos en este blog de cómo, continuar activo a pesar de estar parado, aunque parezca una contradicción. En dicho post hablábamos de diferentes formas de hacerlo y hoy, queremos hacer una reflexión sobre una de las mejores herramientas para realizar una búsqueda activa de empleo: los portfolios electrónicos o e-portfolios.

Puede que te suenen, ya que son utilizados por los artistas (fotógrafos, pintores, diseñadores, etc.) como un escaparate de sus capacidades y de su trabajo. Pero, ¿no es más sencillo que nos conozcan viendo nuestro trabajo que contándolo? ¿No somos todos un poco artistas? Pues visto así, podría ser, así que… sigue leyendo.

¿Qué es exactamente un e-portfolio? Pues según el Royal College of General Practitioners “Un portfolio es una colección de pruebas o evidencias que demuestran que el aprendizaje personal necesario para ejercer determinadas competencias ha sido completado.” Es decir, una recopilación de documentos (en papel, audio, vídeo, etc.) producto del proceso formativo, con los que el alumno demuestra su desarrollo.

Esta recopilación puede acompañarnos a lo largo de nuestra vida, ya que, como bien sabéis, la formación no termina nunca y de ese modo, podemos irlo completando poco a poco con todas aquellas experiencias que vayamos adquiriendo como nuevos cursos que realicemos, viajes profesionales, participación en proyectos, etc.

De este modo, cuando uno busca un empleo o similar, puede acompañar su curriculum vitae de una excelente recopilación visual de todo lo que ha hecho y que le capacita para el puesto.

Imaginad, ¿no es mucho más atractivo y sencillo para quien tiene que reclutarnos poder ver qué somos capaces de hacer o qué nos interesa de manera visual? Normalmente se añaden enlaces que permiten al seleccionador investigar más en los aspectos que le interesen, sin tener que leer un curriculum de muchas páginas.

Ya tenemos claro qué es y además, parece muy útil. Bien, ahora es cuando hay que pararse a pensar qué quiero yo incluir en ese e-portfolio. Nuestras vidas incluyen muchos aspectos que pueden ser interesantes para quien puede reclutarnos. Por ejemplo, nuestra participación en un proyecto de una ONG durante un verano, muestra mucho de nuestra personalidad aunque no fuera un trabajo remunerado. O nuestros viajes a lo largo y ancho de este mundo, pueden mostrar nuestras ganas de aprender y mejorar nuestros idiomas.

También existe la posibilidad de enlazar nuestro vídeocurriculum, en el que nos presentemos y contemos, a modo de carta, por qué somos los adecuados para que nos elijan. Hay ejemplos de lo más variado por la red que nos pueden inspirar. Aquí puedes ver uno de una guía turística.

Y aquí uno de un publicista que sabe que, a la hora de buscar trabajo, diferenciarse de los demás, usando la creatividad, es la clave.

El siguiente paso es la herramienta a utilizar. Existen algunas específicas para crear e-portfolios que son muy útiles, pero una idea sencilla es crear un blog. En él podemos ir haciendo entradas o post donde vayamos explicando lo que nos interese y después podemos categorizar y etiquetar dichas entradas de forma que quien lo vea pueda consultarlo de forma sencilla.

Un blog además, permite incrustar los trabajos que queramos mostrar (¿qué me decís de esas estupendas tareas que os han costado tanto y que habéis hecho con Google Maps, vídeos en YouTube, infografías, Calameo, etc.?)

Es cuestión de echarle imaginación y algo de tiempo, poco a poco, iremos completando un estupendo e-portfolio que nos será muy útil en nuestra vida profesional. ¿Os animáis?

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Sile, sile… ¡nole!

En este blog ya hemos hablado varias veces de otras formas de enseñanza porque creemos que la enseñanza reglada ni es, ni debe ser la única a la que prestemos atención y hoy nos gustaría retomar este tema que en nuestra opinión sigue siendo muy actual.

Hace muchos años, lo que nos diferenciaba de otros a la hora de conseguir un trabajo era muy sencillo: tener una titulación oficial. Unos años después, se vio que esto no era suficiente y así comenzó una irrefrenable carrera por tener más títulos, master, idiomas, etc., para lograr esa diferenciación pero, ¿qué ocurre cuando son muchos los candidatos en igualdad de condiciones? La crisis ha hecho patente una realidad: que somos muchos los que ofrecemos lo mismo y las empresas buscan “algo” que diferencie a un candidato de los demás y lo convierta en el idóneo para ellas, pero… ¿qué?

La enseñanza no reglada puede ser uno de esos “algo” que nos diferencien de otros candidatos: haber cursado un determinado MOOC muy específico que sorprenda a la empresa, utilizar un formato de currículo diferente o escribirles una carta presentándonos son cosas que pueden llamar su atención.

A estas alturas, todos somos conscientes de la importancia que tiene nuestra presencia digital (no hay empresa que no busque el perfil de los candidatos que le interesan en las redes sociales) y por eso, hace tiempo, Mozilla creó un sistema para que podamos decirle a los demás cuáles son nuestras habilidades de una forma sencilla sin necesidad de adjuntar títulos y certificados: Las Mozilla Open Badges.

Vaya por delante que badge es algo así como “chapa” o “insignia” y que se consiguen cuando cursas, por ejemplo, algún MOOC . Sí,  ¿os acordáis? Los cursos gratuitos online y masivos de multitud de temáticas que ofrecen plataformas como Coursera y cada vez más instituciones como la UCAM.

Pues bien, Mozilla ofrece el software para que las instituciones desarrollen sus propios badges y los ofrezcan a quienes superen los objetivos de los MOOCS que ofrecen.

Así, en nuestra “mochila virtual” de Mozilla Open Badges, podremos coleccionar todos nuestros logros y mostrarlos públicamente. Esto os tiene que sonar conocido ¿verdad? efectivamente, se trata de un ejemplo más de gamificación o cómo aplicar técnicas y dinámicas de juego en otros entornos que no son lúdicos, como en este caso, la educación.

Como podéis ver, el curriculum no es lo único que hay que enseñar, así que, si buscando cursos os encontráis con estos términos, ya sabéis de qué se trata y por supuesto, ya podéis ir coleccionando “chapas” en vuestra mochila para diferenciaros del resto.

 Aquí os dejo un vídeo dónde el diseñador gráfico explica cómo ha creado los badges que obtienes al finalizar los MOOC de la UCAM.

Reclutamiento a través de los MOOC

Muchos de vosotros ya habréis oído hablar de los MOOC o cursos on-line gratuitos, que ofrecen algunas universidades e instituciones. Los hay de todo tipo y son realmente interesantes precisamente, por el prestigio que tienen quienes los imparten.

Hace tiempo ya os hablamos de ellos y podéis leer aquellas entradas aquí.

A raíz de la existencia de los MOOC, hemos conocido algunas webs como Coursera  (cuyo lema es Take the World’s Best Courses, Online, For Free) que ofrece cursos de todas las temáticas imaginables. Sin ir más lejos, las profesoras de turismo del IEDA estamos inscritas en varios de ellos.

Pues bien, hace un par de meses saltó una noticia que merece la pena pararse a reflexionar: Los proveedores de MOOC ahora cobran a las empresas que buscan empleados por el acceso a la información de los estudiantes.

Funciona de la siguiente manera: en primer lugar, por supuesto, los estudiantes que deseen participar, dan su consentimiento. Después, se le facilita a la empresa un listado de estudiantes que cumple sus requisitos, normalmente los que mejores resultados obtienen en el curso y que viven en una determinada área geográfica.  Si la empresa está interesada en alguno de estos estudiantes, Coursera le envía un email preguntándole al alumno si estaría interesado en conocer a la empresa. La empresa paga una tarifa a Coursera por cada contacto establecido y la institución que ofrece el curso consigue un porcentaje, normalmente entre el 6 y 15%.

La explicación que dan es que “hay un gran número de personas que están enormemente preparadas pero no tienen un título de graduado por una Universidad.” De esta manera, las empresas tienen un mercado donde buscar sin restringirse a los curriculums recibidos.

Interesante método de reclutamiento ¿no?

En fin ¿qué os parece? Podéis dejarnos vuestra opinión en los comentarios.

“Hay que ser un F5”

Paro 0. ¡Ojalá fuera verdad! Pero lo cierto es que solo es el título del vídeo que da pie a esta entrada. El dato real es alarmante: 52% de paro juvenil en España. Y ¿por qué empezar una entrada de forma tan “optimista? pensaréis vosotros. Pues porque el vídeo del que os hablo (descubierto gracias a nuestro compañero del IEDA @ManuElpielRoja) sí que lo es. Hace un análisis muy positivo de la situación que vivimos actualmente.

Se señalan cosas que ya sabíamos: que en este país sufrimos de una tremenda “titulitis”, que las habilidades que demanda el mercado laboral cambian constantemente, que el ritmo es tan rápido que la formación tradicional es incapaz de seguirlo y que las empresas buscan profesionales que les resuelvan problemas y para eso los títulos del curriculum no son suficiente.
En plena crisis, hay empresas que están en crecimiento y que buscan nuevos profesionales con habilidades que no están siendo enseñadas por el actual sistema de formación.
Hay una frase que me encanta “tienes que ser un F5” o lo que es lo mismo, alguien en continua transformación, que siempre tenga ganas de aprender y que se enfrente a los retos con optimismo y no con miedo.

En el IEDA pretendemos que os forméis en habilidades que serán necesarias en un futuro muy próximo o que ya lo son, porque pensamos que la “teoría” no es suficiente.

Mucho ánimo y ¡adelante!